Un día en Nápoles (Italia)

Un día en Nápoles (Italia)

En mi viaje por Europa me separé de mi amiga Daniela, quien me acompañó a conocer Colonia (Alemania), Copenhague (Dinamarca) y Malmö (Suecia), porque se encontró en Roma con su novio. Esther, otra amiga que nos acompañó durante este bonito viaje, todavía no nos había alcanzado, llegaría un día más tarde. Yo ya había estado tres veces antes en mi querida Roma, así que decidí investigar y vi que los autobuses a Nápoles estaban baratos y no había mucha distancia. Madrugué al día siguiente, compré mis boletos de ida y vuelta y me fui a conocer una ciudad en la que todavía no había estado: Nápoles.

Del sur de Italia, Nápoles es la ciudad más poblada. Y no me extraña teniendo en cuenta lo bien que se come. En toda Italia puedes comer muy rico sin necesidad de gastarte mucho dinero. Tienes trattorias y pequeñas pizzerías donde puedes comer por 5-6€.

La historia de la ciudad es emocionante, puedes al menos media docena de civilizaciones han dejado su huella en Nápoles. El centro histórico, de hecho, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1995. Sin embargo, la ciudad no se ha desarrollado completamente, quizás por la fuerte actividad sísmica de la zona.

Su principal actividad turística es Pompeya, la ciudad que fue sepultada por la lava del Vesubio, un volcán situado muy cerca de la capital de Campania, y las islas de Capri e Ischia. Dentro de la ciudad puedes encontrar importantes obras arquitectónicas de una gran belleza. Algunos de los sitios que puedes visitar son estos:

Guía básica de Nápoles

  • Castillo del Huevo
  • Palacio Real de Nápoles
  • Teatro San Carlo
  • La catedral de Nápoles
  • Monasterio de Santa Chiara
  • Iglesia de San Domenico Maggiore
  • Basílica de Santa Maria del Carmine Maggiore
  • Basílica San Francisco de Paula
  • Via Toledo:Banco de Nápoles, Palacio  Doria d'Angri, iglesia del Spirito Santo y la Piazza Trieste e Trento
  • Piazza del Plebiscito: Teatro San Carlo, Palacio Real y Basílica de San Francisco de Paula
  • Piazza Dante:entrada del metro más representativa
  • Mirador de la ciudad
 
  • Tribunali
  • Sorbillo
  • Di Matteo

Qué ver en Nápoles

  • Castillo del Huevo (Castel dell’Ovo). La leyenda cuenta que Virgilio escondió en el interior un huevo que se supone sujetaba la estructura. Si llegara a romperse, la fortaleza entera caería.

  • Palacio Real de Nápoles. Es un símbolo de la dominación Borbónica. Ha sufrido varias remodelaciones, una de las últimas fue la que le otorgó un estilo más barroco.

  • Teatro San Carlo. Resulta ser el teatro de ópera que todavía sigue activo más antiguo del mundo y fue el modelo a seguir para la construcción de los teatros europeos posteriores.

  • La catedral de Nápoles, de estilo gótico. En su interior está la capilla de San Gennaro, con su imagen y otras 51 estatuas talladas en plata. También hay otras muchas iglesias (más de 400 en toda la ciudad), como el Monasterio de Santa Chiara (gótico-barroca), la iglesia de San Domenico Maggiore (Barroco y neogótico), la Basílica de Santa Maria del Carmine Maggiore, o la de San Francisco de Paula. Esta última recuerda al Panteón de Agripa por su forma.

  • Pasea por Via Toledo y encuentra a tu paso el Banco de Nápoles, el Palacio  Doria d’Angri, la iglesia del Spirito Santo o la Piazza Trieste e Trento. Llega a Piazza del Plebiscito y maravíllate con el Teatro San Carlo, el Palacio Real y la Basílica de San Francisco de Paula.

  • En Piazza Dante podrás encontrar la entrada del metro más representativa.

  • Hay muchos parques en la ciudad, pero Nápoles tiene el honor de ser la única ciudad en el Mediterráneo con un parque arqueológico sumergido. También puedes ver los parques del Vesubio y las islas. También puedes visitar alguna de las galerías de las catacumbas de la ciudad.

Qué comer en Nápoles

La pregunta mágica… ¿Sabías que la pizza se inventó en Nápoles? La pizza margheritta es la más significativa, ya que porta la bandera tricolor (verde, blanco y rojo), pero cualquier plato que pidas en alguno de estos lugares, será grandioso. Tribunali, Sorbillo y Di Matteo son las mejores pizzerías. Yo comí en la segunda y me sentaron en la mesa con un chico que también estaba esperando para entrar (porque, sí, la pizzería es tan buena y famosa que te toca hacer fila, pero merece la pena, no son más de 20 minutos y alrededor tienes puestos para mirar artesanías). Se llamaba Davide, un chico de Como, una población cerca de Milán, y con él recorrí durante la tarde la ciudad antes de regresar a Roma a buscar a mi amiga.

La verdad es que Nápoles es una maravilla. Me supo a poco pasar sólo un día. La próxima vez que vaya quiero visitar Pompeya y Capri y, por su puesto, ver con más calma la ciudad.

Viajera incansable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *