5 destinos que debes visitar una vez en la vida

“Viajar sirve para ajustar la imaginación a la realidad, y para ver las cosas como son en vez de pensar cómo serán.”

(Samuel Johnson)

Mucha gente tiene una lista de tareas pendientes, de cosas que quiere hacer o lograr antes de llegar a una edad determinada. O al menos, yo sí la tengo. Entre esas muchas cosas, está pisar los cinco continentes (por ahora llevo cuatro), bañarme en todos los océanos, visitar las 7 maravillas del mundo moderno, etc.

Pero no me puedo quejar. De la lista ya he tachado varias cosas relacionadas con viajes que absolutamente recomiendo. Aquí te dejo 5 experiencias que debes vivir una vez en la vida.

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Roma, la ciudad eterna

“¿Te has enamorado alguna vez? ¿Has sentido la necesidad de verla continuamente? Eso es lo que me pasa a mí… con Roma.”

Roma, Italia en general, es conocida internacionalmente por su gastronomía, monumentos, por la moda y sus grandes artistas. Su comida, su gente, su ambiente festivo y la cantidad sitios que visitar hace que nadie quede indiferente.

El placer de comer helados, pizza, pasta y recorrer la que en su día fue la capital del mundo. Italia guarda innumerables tesoros, pero la capital es para mí, sin duda, la ciudad más bonita que jamás he visitado. Sí, con sus monumentos sin limpiar y descuidados, con el agobiante tráfico, con el calor sofocante del verano. Sí, y mil veces SÍ.

Ponte un calzado cómodo y sal a visitar esta impresionante ciudad a pie, así podrás conocer más de cerca el día a día de los italianos. Entra en una cafetería a primera hora y pide para desayunar un cappuccino y un cornetto al cioccolato. Conoce las trattorias del centro y no olvides probar los helados. Refréscate en alguna de las más de 2.000 fuentes con agua potable que se distribuyen por la ciudad. Bebe café, mucho. Conduce una Vespa por mitad de la ciudad. Enamórate de su gastronomía. Enamórate de un italiano. Ve a misa en el Vaticano. Pasea por Villa Borghese. Ve una pedida de mano en la Fontana di Trevi. Toma una cerveza con los universitarios en Piazza Bologna.

Qué visitar

Visitas obligadas en Roma hay muchas, así que aquí te dejo una lista de los sitios que no puedes perderte:

Piazza San Pietro: el Vaticano

La hermosa columnata que rodea la plaza es impresionante. Desde primera hora del día está llena de turistas tomando fotografías desde todos los ángulos. En medio verás uno de los trece obeliscos que estás distribuidos por toda la ciudad.

Según la tradición católica, esta construcción se levanta donde fue enterrado San Pedro. Bramante, Miguel Ángel y Bernini fueron algunos de los colaboraron en la construcción y decoración del lugar. En el interior de la basílica encontrarás dos de las esculturas más conocidas a nivel mundial: La Piedad de Miguel ángel y el baldaquino de bronce macizo de Bernini.

Hay cinco accesos a la Basílica. La Puerta Santa se sitúa en el extremo derecho, esta labrada con bronce y sólo puede abrirla y cerrarla el Papa en los Años Santos para que los fieles ganen la indulgencia; la Puerta de la Muerte está situada en el extremo izquierdo y adquiere tal nombre por ser el lugar por donde salen los pasos fúnebres de los papas.

La cúpula central se eleva más de 130 metros y es la más alta del mundo. Está inspirada en la cúpula del Panteón de Agripa, aunque esta segunda es un poco más grande.

¿Sabías que la Basílica de San Pedro es la construcción cristiana más grande del mundo? Abarca más de dos hectáreas, y es que su interior es toda una pequeña ciudad. Los visitantes sólo tienen acceso a la Basílica y los museos; en este segundo podrás recorrer la Capilla Sixtina, donde encontrarás las famosas pinturas de Miguel Ángel tanto en la bóveda como en el frontal, donde se representa el Juicio Final.

La entrada a la Basílica es gratuita, pero para el acceso a los Museo Vaticanos y la Capilla Sixtina hay  que comprar entradas. Puedes consultar los precios y horarios aquí.

La Fontana di Trevi

Ha sido recientemente reinaugurada (2015). La escultura central representa a Neptuno, dios del mar, enmarcado en una concha. A sus lados están dos tritones, uno guía hacia el frente a uno de los hipocampos y el otro forcejea con el otro; ambos representan el mar en calma y el mar agitado. Neptuno está enmarcado en un arco y a ambos lados se sitúan dos figuras: Abundancia, vertiendo agua, y Salubridad, dando de beber agua a una serpiente.

Miles de turistas se acercan diariamente a lanzar una moneda y pedir un deseo. Se calcula que anualmente se recogen más de 800.000 euros que son utilizados para causas benéficas. También es frecuente ver pedidas de matrimonio (¡yo he visto tres en cuatro veces que he visitado la ciudad!).

Esta es la fuente en la que Anita Elberg se bañó invitando a Marcello Mastroianni a hacer lo mismo en la película La Dolce Vita (Fellini, 1960). Si quieres tomar una fotografía sin gente, deberás esperar a que se vaya todo el mundo, lo cual ocurre en torno a las 2 am. Pero no te preocupes, en los alrededores encontrarás locales donde podrás hacer tiempo disfrutando de un helado o una buena pizza.

El Coliseo

El anfiteatro Flavio, más conocido como el Coliseo, es una de las siete Maravillas del Mundo. Su nombre más popular se debe a una colosal estatua de Nerón que fue situada en unos de los costados, pero que hoy en día ya no está.

Durante su inauguración murieron decenas de gladiadores y fieras. También se utilizó para otros muchos espectáculos; sin embargo, algunas fuentes históricas aseguran que nunca se utilizó para batallas navales, como otros anfiteatros.

Muy cerquita se encuentra el Circo Massimo, aunque en su estado actual cuesta creer que allí se realizaran carreras de cuadrigas al estilo Carros de Fuego.

La entrada para ver el interior de este singular edificio se puede comprar junto con la del Foro Romano desde 12 euros.

El foro romano

Antiguamente consistía en el centro de la ciudad, donde tenían lugar las decisiones políticas y judiciales, el comercio y los asuntos religiosos. Actualmente las ruinas nos permiten intuir dónde se situaban algunos de los templos y edificios más emblemáticos.

Aquí recomiendo hacer la visita guiada para que nos expliquen bien en qué consiste cada monumento y ruina, pues la mayoría son altares dedicados a las antiguas deidades.

El Castillo y el Puente Sant’Angelo

A pocos metros del Vaticano encontramos este castillo, el cual alberga las cenizas del emperador Adriano. Ha sido escenario de muchas películas, como Ángeles y Demonios, basada en la novela de Dan Brown.

Frente a él se sitúa uno de los puentes más bonitos de Roma, que cruza el río Tíber. Las estatuas de los diez ángeles que lo adornan fueron diseñadas por un joven Bernini de tan sólo 17 años. El mismo grabo dos de las esculturas, que fueron requisadas y pueden verse ahora en la iglesia de Sant’Andrea delle Frate, también en Roma.

La entrada al Castillo ronda los 10 euros.

Monumento a Víctor Manuel II o Altar de la Patria

Conmemora la unificación de Italia, que fue llevada a cabo por Vittorio Emmanuel II en 1871, proclamando Roma la capital. Aquí podemos encontrar también la llama eterna al soldado desconocido, instaurada tras la Primera Guerra Mundial.

La entrada es gratuita y en el interior pueden verse uniformes y armas utilizados por los militares romanos en diferentes guerras.

Catacumbas

Kilómetros y kilómetros de galerías subterráneas que sirvieron como cementerios cuando los cristianos eran perseguidos. La ley prohibía enterrar a los difuntos dentro de la ciudad, por lo que todas las catacumbas se encuentran a las afueras de Roma. Tan sólo cinco están abiertas al público; si quieres más información o contratar un tour haz click aquí.

Bocca della Verità

La Boca de la Verdad es una de las atracciones de Roma más conocida. En la puerta de la iglesia donde se encuentra, descubrirás una larga fila de turistas esperando turno para sacarse una foto. Se trata de una enorme cara de hombre tallada en mármol blanco que se supone muerde la mano de aquel que miente.

La entrada a la iglesia es de 2 euros.

Panteón de Agripa

Este edificio fue denominado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1980. En el centro de la cúpula hay un ventanal redondo abierto, a través del cual entra luz al interior de la construcción. También entra la lluvia, por lo que el centro del suelo es hasta 30 cm más alto que en los laterales, de manera que así el agua puede fluir hacia el exterior.

Las medidas del Panteón son las mismas de diámetro que de altura, de manera que en el interior se dibujaría una esfera perfecta.

El día de Pentecostés, durante la celebración, derraman desde lo alto de la cúpula pétalos de rosa para simbolizar la llegada del Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego ante los apóstoles.

La entrada es gratuita.

Piazza Spagna

La plaza España cuenta con una hermosa escalinata de 135 peldaños, que en más de una ocasión ha sido utilizada para desfiles de moda de famosas marcas. Via Condotti, la calle que nos lleva hasta la plaza, es conocida por ubicar exclusivas tiendas de moda.

¿Y quién construyó la Fuente de la Barcaza, situada en el centro de la plaza? También Bernini.

Piazza del Popolo

En esta plaza podemos encontrar otro de los obeliscos, el más grande de todos ellos, con 24 metros de altura (36 m. con la base). Las tres calles que salen de la plaza hacia el centro de la ciudad (Via Corso, Via Ripetta y Via Babuino) están llenas de restaurantes y bares para todos aquellos que quieran darse un capricho. Tanto en la plaza como en las calles que llevan hacia Piazza Spagna es frecuente encontrar espectáculos callejeros.

El ojo de la cerradura

En la Colina del Aventino, cerca de la Bocca della Verità, se encuentra una villa que pertenece a la Orden de los Caballeros de Malta, rodeada por el Jardín de los Naranjos. En una puerta verde con el número 3 encontrarás una cerradura. Una de las vistas más impresionantes de Roma se esconde tras ella: sólo puede verse la Cúpula del Vaticano.

Dónde comer

Hay muchas más cosas que visitar, pero una de las cosas más interesantes que se puede hacer en Italia es comer. La pizza y la pasta son los platos más conocidos, sin embargo, hay muchos guisos, aperitivos y postres deliciosos. Aunque no sean los productos más típicos de Roma, les recomiendo probar “i cannoli siciliani”, un dulce a base de queso crema, y los “arancini”, unas bolas de arroz fritas rellenas con algún guiso. Si quieren probar buenos restaurantes, aquí les dejo las recomendaciones de un amigo italiano que conoce muy bien Roma:

Con un tour y evitando filas, Roma se puede visitar en cuatro o cinco días. Piensa que para acceder a los museos vaticanos pueden esperar entre dos y tres horas formados para entrar… Yo recomiendo hacer dos tours: Roma de día, para conocer la ciudad y visitar los monumentos, y Roma de noche, para apreciar la belleza de los edificios iluminados y la ciudad en calma.

Si tienen más tiempo, no duden en bajar hasta Nápoles para conocer el auténtico sabor de la pizza italiana y magnificarse con las vistas panorámicas del mirador  de la ciudad a los pies del Vesubio.