La gastronomía de México

“Patrimonio inmaterial de la Humanidad por la Unesco desde 2010.”

La gastronomía mexicana es muy rica y variada, pero hasta que no llegas a México, no puedes decir que la has probado. Ningún restaurante mexicano fuera de México ofrece la misma calidad, por su puesto. Pero la sazón que hay aquí…

Acabas de llegar a México y la diferencia horaria te está matando. No sabes si es tu hora de irte a dormir o si te tienes apenas que despertar. Pero tienes hambre y te han dicho que en México se come muy bien, así que no lo dudas y sales a buscar algo.

Llegas a un restaurante o a un puesto de comida y empiezas a inspeccionar todo el menú. Sólo entiendes si es carne, pescado, mariscos o ensaladas. Llega el mesero a tomar nota y tú, turista extranjero, formulas la pregunta más temida “¿pero esto pica?” mientras señalas con el dedo el único platillo que no tiene dibujado un chile al lado. El mesero te dice que no, pero en tu interior sabes que mañana vas a estar con ¿cólicos? y, aun así, decides pedir el platillo. Como dirían en DF (ya Ciudad de México): “la vida es un riesgo, carnal”.

Y vaya si lo es. Comer fuera de casa en México puede jugarte una mala pasada. Primero porque tu estómago extranjero no está acostumbrado a una comida tan condimentada. Segundo, porque no probar las salsas es un delito capital. Te aseguro que las salsas caseras, hechas con el chile que sea, están demasiado buenas como para no darles una oportunidad. Aunque mañana duela. Tercero, porque los europeos estamos acostumbrados a otro tipo de salubridad (¡¿comer en la calle, con toda la contaminación de los coches encima de la comida?!).

Creo que si en los dos primeros meses viviendo en México no te dio la venganza de Moctezuma, eres prácticamente inmortal. O un cobarde que no se ha atrevido a probar la comida como lo harían los propios mexicanos.

Al tema. Hay 32 estados en toda la república. Cada uno tiene, al menos, una comida o platillo típico. Si tienes la oportunidad, recorre todos y cada uno de los estados. Por sus monumentos, sus paisajes y su comida. La lista que muestro a continuación está creada a partir de mis viajes y la ayuda de amigos de toda la república, puesto que no he estado (todavía) en todos los estados. También te dejo el link de las recetas, por si quieres prepararlas en casa (¡no olvides mandarme una foto!).

Y tú, ¿ya sabes cuál es el primero que vas a preparar? No dejes la oportunidad de probar todos estos platillos, pues la gastronomía es una de las mejores formas de conocer la cultura de un país.

Por qué elegir el Caribe mexicano para pasar tus vacaciones [o para vivir ;) ]

“Llegué a México buscando la paz que no había encontrado […] Para mí era imposible pintar entre tanta inquietud.”

(Remedios Varo)

Cancún y Riviera Maya, dentro del Caribe mexicano, son los primeros destinos turísticos más elegidos por estadounidenses, canadienses e incluso por los propios mexicanos. Poder disfrutar de unas vacaciones frente a las tranquilas y bellas aguas del mar caribe es todo un lujo que, a decir verdad, está al alcance de todos.

Existen posibilidades de alojamientos y lugares para comer para todos los presupuestos y tipos de personas. Si eres más de hostal, albergue o si prefieres un hotel, tienes una amplia lista entre los cuales elegir. Por otro lado, tienes opciones gastronómicas variadas: la comida callejera, la infinidad de puestos de tacos y quesadillas, fondas donde comer muy económicamente o los restaurantes más gourmet de la zona hotelera o de la Quinta Avenida. Recuerdos artesanales como calaveritas, botellas de tequila o sombreros, los puedes encontrar incluso en los supermercados. El ocio de las plazas comerciales con las marcas de moda más emblemáticas, pasear por las calles disfrutando de los espectáculos callejeros o practicar alguno de los deportes acuáticos.

¿Yo qué te recomiendo? Visita todas las playas que puedas, aprovecha para conocer la variedad de la gastronomía mexicana, visita los pueblos mágicos, las ruinas arqueológicas, compra a los locales y practica alguno de los deportes acuáticos más de moda.

Las playas paradisíacas.

En esta zona son muchas. Aunque puedan resultarte similares, cada una tiene sus peculiaridades, como ver la puesta de huevo de las tortugas (Akumal), disfrutar de las olas que llegan de mar abierto (Playa Delfines en Cancún), la bioluminiscencia en Holbox, los clubs de Playa como Mamita’s (Playa del Carmen), bañarte con vistas a las ruinas arqueológicas (Tulum) o el relax absoluto (Mahahual). Y, por supuesto, aunque no sea una playa, ve a la laguna de los siete colores en Bacalar, el mismo nombre te indica el motivo por el que debes visitarlo, pero en este post te dejo más información sobre el destino.

Conoce los platillos típicos.

Los de todo México y de la península de Yucatán más concretamente. ¿Quieres saber cómo viven día a día los mexicanos y dónde comen? Prueba los tacos de canasta de la calle, desayuna chilaquiles si tienes resaca o cruda, come económicamente fuera de casa en una fonda, prueba alguna de las cervezas artesanales y las típicas micheladas, prueba los ceviches y cócteles de mariscos, ve a una mezcalería, come un helado o una paleta en Santa Clara, toma un café estilo México y los panes dulces.

¿Y dónde me hospedo?

En cuanto a los alojamientos, puedes elegir entre pasar unos días en un hotel con todo incluido, en un hostal donde conocerás mochileros internacionales o rentar una habitación o departamento a través de Airbnb (haz click aquí si quieres disfrutar de un descuento para alojarte con Airbnb). También es posible comprar un pass-day para disfrutar por un día de lo que supone alojarse en uno de los resorts de Riviera Maya con todo incluido, piscinas con pool-bar, masajes, shows, acceso a todos los restaurantes del complejo hotelero, etc.

Artesanías y recuerdos típicos.

Por los recuerdos no te preocupes. Podrás encontrar artesanías en cualquier parte. Personalmente prefiero comprar a los locales. Encontrarás gente en las entradas de los lugares más turísticos vendiendo blusas y artesanías, pero también existen muchos mercados de artesanías y lugares donde podrás encontrar los recuerdos más característicos para que tu viaje a México sea inolvidable. Recuerda pasar por el Mercado 28 si visitas Cancún o por la Quinta Avenida si estás próximo a Playa del Carmen.

Ocio, shows, discoteas y deportes al aire libre.

Disfruta de un espectáculo callejero como los voladores de Papantla o aquellos que hacen representaciones de la cultura maya. Y aprovechando que te encuentras en el mar Caribe, sumérgete en sus aguas y practica algún deporte. Tienes muchas opciones, como snorkel, buceo, flyboard, wakeboard, kayak, etc. Por si todavía no lo sabías, aquí se encuentra el segundo arrecife de coral más grande del mundo (por detrás de la Gran Barrera Australiana). Maravíllate viendo los corales y peces desde la superficie o sumérgete hasta 20 metros de profundidad y mira a tu alrededor para ver una increíble mancha azul y… Nada más. El Gran Azul, como diría el papá de Nemo. O conoce El Cielo, un lugar de apenas 2-3 metros de profundidad lleno de estrellas marinas.

¿A qué estás esperando? No te fíes de lo que te cuento y ven a descubrirlo!!

Si quieres hacer snorkel o buceo a un precio mucho más económico del que te van a ofrecer los turoperadores (y, por supuesto, con total seguridad y el equipo adecuado con profesionales vigilando), puedes ponerte en contacto conmigo a través del siguiente formulario.

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¿Qué más me puede pasar en este viaje?

Cuando la Ley de Murphy se cumple

“Lo que tenga que ser, será”

(Allan Karlsson)

Cuando vas a hacer un viaje siempre hay que tener en cuanta los posibles contratiempos. Pero entre todas las posibilidades cuentas con llevar una ropa más de abrigo (por si en Cancún hace frío), algo más de dinero (por si tengo que tomar un taxi), al menos tres copias impresas del boarding pass (¿o eso es sólo una manía que me ha contagiado mi madre?), etc. Pero no sé, creo que nunca esperas que te ocurran estas anécdotas que os voy a contar.

Basta que planees algo mil veces y con todo detalle para que salga todo mal. Es como si cuanto más te esforzaras porque salgan bien las cosas, mayor es la tendencia a que ocurran del revés. Pero quizás sea porque tenemos unas expectativas demasiado altas y al final nos frustramos si las cosas no salen como esperábamos. Por muy dramáticas que puedan parecer estas historias, al final siempre quedan como una anécdota divertida que contar.

Secuestro express en el Vaticano

Sí, así de divertido como suena. Estás en una de las ciudades más visitadas del mundo, con la seguridad de la Guardia Suiza y los carabinieri rodeando toda la plaza de San Pedro, ¿qué peligro puede haber?

Este verano visité 9 países con unas amigas. Estaba muy emocionada porque una de ellas nunca había salido de España y llegaba directamente a mi querida Roma a encontrarse con nosotras. Como dije en Roma, la ciudad eterna, pasar por el Vaticano es una visita obligada. Tuve la suerte de poder asistir a una misa cuando estaba enseñándole la Basílica a mi amiga y decidimos asistir.

Cuando terminó la misa, salí para hablar con mi hermano, quien me había marcado y escrito un emotivo “¿dónde coño estás? Contesta el puto teléfono”. Me asusté cuando me preguntó si estaba con mi amiga. Se encontraba frente a mí tomando fotos. Me dijo que su madre estaba llorando histérica porque alguien le había llamado diciendo que habían secuestrado a su hija. Yo no entendía nada. Sólo me atreví a decir en voz alta “¿Qué si han secuestrado a E?”. Mi amiga se giró a mirarme cuando mencioné su nombre, sacó el teléfono y vio que tenía más de una veintena de llamadas perdidas de su familia.

Al final tranquilizamos a la madre de mi amiga. Y a la policía, que estaba en su casa. Al parecer habían llamado a varias casas de la zona dando el mismo aviso de secuestro y ninguno era cierto. Se me ocurrió llamar a mis padres por si se habían quedado preocupados. Mi madre, que a veces tiene respuestas muy épicas, contestó: “Muy bien, cariño, pues si no os han secuestrado a ninguna, podéis ir a tomar una cerveza. Disfrutad el viaje y cuidaos”.

No hablar la lengua del país que visitas. Y que ellos no hablen inglés

Vi noche y día a la vez desde el avión que me llevaba de Estambul a Moscú. De un lado era todavía de noche. Del otro estaba amaneciendo y todo se veía muy claro con la luz del sol. Fue un viaje pesado pues no hicimos noche en Estambul y estábamos cansadas de estar andando todo el día. Llegamos a las 8 am al aeropuerto Sheremétyevo y no sabíamos dónde estaba nuestro hotel ni cómo funcionaban las cosas por Rusia. Antes de tomar un taxi que no podíamos pagar porque no habíamos cambiado nuestros preciados euros, decidí preguntar en el punto de información turística del aeropuerto. Teniendo en cuenta que es un aeropuerto internacional al que llegan muchos turistas, supuse que no sería un gran problema preguntar cómo llegar a mi hotel.

Primero fue el caos para encontrar dónde estaba el punto de información. Segundo fue entender qué intentaba decirme aquella muñequita de porcelana que habían puesto a trabajar allí y que sólo hablaba ruso. Entiendo que si pregunto en una calle cualquiera de Moscú algo en inglés sin señalar un mapa nadie me entienda. Sería raro, pero pasa igual en España cuando vienen los turistas. ¿Pero en el aeropuerto? ¿Y qué se supone que tenía que hacer con lo que parecían ser las instrucciones para llegar a mi destino si todo estaba escrito en cirílico?

Que Dios bendiga con un buen novio a la mujer que estaba detrás de mí y me explicó como pudo en inglés cómo llegar, qué trenes teníamos que tomar y dónde cambiar nuestro dinero a rublos. Por suerte llegamos bien al hotel y aunque todavía no se podía hacer el check in por la hora, nos dejaron entrar antes a la habitación y pudimos descansar unas horas antes de salir a conocer la ciudad.

Fingir que no hablas ningún idioma para evitar una multa

Creo que ésta la hemos utilizado todos. Yo concretamente en Roma cuando me subí al autobús sin pagar. Fingí no entender nada de italiano, aunque es ridículo que un español diga eso. Primero porque sabes lo que has hecho mal y por tanto por qué te están preguntando. Y segundo porque hablo italiano. Disimulé que no sabía qué intentaban decirme y me bajé del autobús en la siguiente parada. Pero me salvé de la multa de 100 euros, que era la idea.

Peor fue hacerlo en mi propia ciudad. Me colé en el metro saltando la entrada y llegando al andén me pidieron el ticket que obviamente no llevaba. Me hice la turista perdida y empecé a hablarles en italiano y medio en español con acento italiano… Un bonito espectáculo que al final se solucionó subiendo a comprar el ticket (1,5 euros) en lugar de pagar una multa de 300 euros.

La ley de Murphy dice que si algo puede salir mal, saldrá mal. Por suerte, mantener una actitud positiva y aprender a reírse de todo ayuda mucho a sobrellevar algunas situaciones. Hablando con amigos de todo esto que nos pasa en los viajes he oído mil cosas. Como que te persiga una vaca por mitad del campo y que al día siguiente veas un titular de que mató a un hombre en el pueblo de al lado. O pedir hamburguesas de un euro en un Burguer King de México. Perder un vuelo y ya no tener dinero para comprar otro o perder el último tren que te llevaba a otra ciudad y acabar durmiendo en un armario empotrado con moqueta en la casa de un indio en mitad de Londres. O conocer a un proxeneta en el hotel en el que te alojas y que te ofrezca trabajo.

Mis 3 sitios preferidos de México

“México lindo y querido…

… si muero lejos de ti, que digan que estoy dormido y que me traigan aquí.”

(Jorge Negrete)

México es un país enorme que guarda un sinfín de sitios que se deben conocer. Yo apenas conozco la mitad de la república en los ocho meses que llevo viajando por aquí, y les puedo asegurar que México es mucho más de lo que se ve en las televisiones de USA y Europa. México es color, vida, música, comida (mucha comida), fiesta, cultura, Día de Muertos, Fiestas Patrias, Frida Kahlo y Carlos Santana, playa paradisíaca en el Caribe y ciudad que nunca duerme en DF, pulque, tequila y mezcal, selva, desierto, playa y metrópoli. Y, ¿con cuál me quedo yo? Aquí os dejo mis tres sitios preferidos:

Primero debo decir que cuando llegué desde España tomé un vuelo Madrid – Cancún. Volaba con mi mejor amiga y me dijo “para que conozcas el Caribe mexicano”. Llegamos el 30 de agosto. Creo que los que no viven en Quintana Roo o Yucatán no son capaces de imaginar el calor que hace aquí en verano. Súmale una humedad del 90-100% diario. Eso significa que vives con el cabello siempre recogido y se te olvida cómo se usa la plancha. Y hay mosquitos. Muchos. En todas partes. Pero hay playas. ¡Y vaya playas! Haz caso si te dicen que una de las cosas más bonitas de México es el Caribe.

Holbox

Después de recorrer Quintana Roo de norte a sur, puedo decir que Holbox es uno de esos sitios más espectaculares que he conocido. Aguas tranquilas y de color turquesa, hamacas en la orilla del mar, arena fina y paz. Mucha paz. Esta pequeña isla del Caribe está diseñada para unas vacaciones en pareja con un ambiente de lo más relajante. Aunque si lo que prefieres son los deportes y la aventura, también hay muchas actividades que puedes realizar.

Holbox está situada en el norte del estado de Quintana Roo y puedes llegar hasta allí en lancha o en ferry desde Chiquilá. Aunque hay una gran variedad de hoteles y alojamientos en la zona, nosotros optamos por pasar el día allí y dormir en Cancún. Cuando llegas al embarcadero en Holbox te ofrecen tomar un taxi a la zona de playas, que está al otro lado de la isla. Nosotros éramos cuatro, así que salía rentable tomar uno entre todos. Con una cerveza en la mano me acomodé para disfrutar de un día maravilloso con uno de los atardeceres más bonitos que he visto jamás.

Cozumel

Cozumel es otra de las islas del Caribe mexicano situada en el estado de Quintana Roo. Puedes llegar desde Cancún (aproximadamente 30 dolares americanos) o desde Playa del Carmen (7,5 dólares) en un ferry. Si quieres llegar desde Cancún a Playa, puedes tomar una combi express que cuesta 38 pesos (casi 2 dólares) desde la entrada de la terminal ADO.

Llegando a Cozumel te ofrecerán muchos tours y taxis para ir a la zona de playa, que está al otro lado de la isla. Si las playas son espectaculares espera a ver lo que se esconde bajo el mar. Es casi obligado que hagas snorckel. ¿Sabías que aquí puedes encontrar el segundo arrecife de coral más grande del mundo? Pues sí, y puedes hacer un recorrido de dos horas por precios muy económicos (yo he pagado menos de 20 dólares) u otro de cinco horas por apenas 40 dólares.

Si quieres puedo ayudarte con las actividades de snorkel. Tanto si quieres realizarlo solo o si vienen un grupo de amigos, les puedo dar consejos y ayudarles a conseguir precios más económicos. Ponte en contacto conmigo a través del cuestionario que te dejo al final del post 😉

Huasteca Potosina

No todo son playas preciosas, aunque hay muchas. México tiene muchísimos lugares que visitar, muchas sierras y selva que recorrer. Después de los hermosos lugares de Quintana Roo, la Huasteca Potosina es mi segunda recomendación. Si te gustan los deportes de riesgo y pasear al aire libre, éste es tu sitio. Podrás realizar salto de cascadas, rappel -descenso por una pared totalmente vertical-, nadar en los rápidos, rafting, etc.

También tienes muchos paseos y zonas arqueológicas para visitar: el jardín de Edward Jamen es realmente espectacular (¡allí se han hecho incluso anuncios para Vogue!), el sótano de las golondrinas y el de las huahuas, el exconvento de los Agustinos, etc.

Hay muchas agencias con las que hacer tours por la Huasteca. Yo realicé varias de las actividades mencionadas con Huaxteca y, la verdad, una experiencia inolvidable. Trabajan con gente local, compran los productos a la gente de los pueblos, las actividades son muy seguras y todos los monitores tienen el título de primeros auxilios.

 

Cualquiera de estos tres lugares me han ofrecido experiencias inolvidables, he conocido gente espectacular y ha aprendido muchas más cosas de México y su gente. ¿Las playas? Un espectáculo. ¿Las sierras? Impresionantes. De verdad les recomiendo venir a México y disfrutar de todo lo que ofrece mucho más allá de los hoteles con todo pagado.

Si necesitas que te ayude con información sobre los recorridos y las actividades, puedes escribirme aquí:

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Roma, la ciudad eterna

“¿Te has enamorado alguna vez? ¿Has sentido la necesidad de verla continuamente? Eso es lo que me pasa a mí… con Roma.”

Roma, Italia en general, es conocida internacionalmente por su gastronomía, monumentos, por la moda y sus grandes artistas. Su comida, su gente, su ambiente festivo y la cantidad sitios que visitar hace que nadie quede indiferente.

El placer de comer helados, pizza, pasta y recorrer la que en su día fue la capital del mundo. Italia guarda innumerables tesoros, pero la capital es para mí, sin duda, la ciudad más bonita que jamás he visitado. Sí, con sus monumentos sin limpiar y descuidados, con el agobiante tráfico, con el calor sofocante del verano. Sí, y mil veces SÍ.

Ponte un calzado cómodo y sal a visitar esta impresionante ciudad a pie, así podrás conocer más de cerca el día a día de los italianos. Entra en una cafetería a primera hora y pide para desayunar un cappuccino y un cornetto al cioccolato. Conoce las trattorias del centro y no olvides probar los helados. Refréscate en alguna de las más de 2.000 fuentes con agua potable que se distribuyen por la ciudad. Bebe café, mucho. Conduce una Vespa por mitad de la ciudad. Enamórate de su gastronomía. Enamórate de un italiano. Ve a misa en el Vaticano. Pasea por Villa Borghese. Ve una pedida de mano en la Fontana di Trevi. Toma una cerveza con los universitarios en Piazza Bologna.

Qué visitar

Visitas obligadas en Roma hay muchas, así que aquí te dejo una lista de los sitios que no puedes perderte:

Piazza San Pietro: el Vaticano

La hermosa columnata que rodea la plaza es impresionante. Desde primera hora del día está llena de turistas tomando fotografías desde todos los ángulos. En medio verás uno de los trece obeliscos que estás distribuidos por toda la ciudad.

Según la tradición católica, esta construcción se levanta donde fue enterrado San Pedro. Bramante, Miguel Ángel y Bernini fueron algunos de los colaboraron en la construcción y decoración del lugar. En el interior de la basílica encontrarás dos de las esculturas más conocidas a nivel mundial: La Piedad de Miguel ángel y el baldaquino de bronce macizo de Bernini.

Hay cinco accesos a la Basílica. La Puerta Santa se sitúa en el extremo derecho, esta labrada con bronce y sólo puede abrirla y cerrarla el Papa en los Años Santos para que los fieles ganen la indulgencia; la Puerta de la Muerte está situada en el extremo izquierdo y adquiere tal nombre por ser el lugar por donde salen los pasos fúnebres de los papas.

La cúpula central se eleva más de 130 metros y es la más alta del mundo. Está inspirada en la cúpula del Panteón de Agripa, aunque esta segunda es un poco más grande.

¿Sabías que la Basílica de San Pedro es la construcción cristiana más grande del mundo? Abarca más de dos hectáreas, y es que su interior es toda una pequeña ciudad. Los visitantes sólo tienen acceso a la Basílica y los museos; en este segundo podrás recorrer la Capilla Sixtina, donde encontrarás las famosas pinturas de Miguel Ángel tanto en la bóveda como en el frontal, donde se representa el Juicio Final.

La entrada a la Basílica es gratuita, pero para el acceso a los Museo Vaticanos y la Capilla Sixtina hay  que comprar entradas. Puedes consultar los precios y horarios aquí.

La Fontana di Trevi

Ha sido recientemente reinaugurada (2015). La escultura central representa a Neptuno, dios del mar, enmarcado en una concha. A sus lados están dos tritones, uno guía hacia el frente a uno de los hipocampos y el otro forcejea con el otro; ambos representan el mar en calma y el mar agitado. Neptuno está enmarcado en un arco y a ambos lados se sitúan dos figuras: Abundancia, vertiendo agua, y Salubridad, dando de beber agua a una serpiente.

Miles de turistas se acercan diariamente a lanzar una moneda y pedir un deseo. Se calcula que anualmente se recogen más de 800.000 euros que son utilizados para causas benéficas. También es frecuente ver pedidas de matrimonio (¡yo he visto tres en cuatro veces que he visitado la ciudad!).

Esta es la fuente en la que Anita Elberg se bañó invitando a Marcello Mastroianni a hacer lo mismo en la película La Dolce Vita (Fellini, 1960). Si quieres tomar una fotografía sin gente, deberás esperar a que se vaya todo el mundo, lo cual ocurre en torno a las 2 am. Pero no te preocupes, en los alrededores encontrarás locales donde podrás hacer tiempo disfrutando de un helado o una buena pizza.

El Coliseo

El anfiteatro Flavio, más conocido como el Coliseo, es una de las siete Maravillas del Mundo. Su nombre más popular se debe a una colosal estatua de Nerón que fue situada en unos de los costados, pero que hoy en día ya no está.

Durante su inauguración murieron decenas de gladiadores y fieras. También se utilizó para otros muchos espectáculos; sin embargo, algunas fuentes históricas aseguran que nunca se utilizó para batallas navales, como otros anfiteatros.

Muy cerquita se encuentra el Circo Massimo, aunque en su estado actual cuesta creer que allí se realizaran carreras de cuadrigas al estilo Carros de Fuego.

La entrada para ver el interior de este singular edificio se puede comprar junto con la del Foro Romano desde 12 euros.

El foro romano

Antiguamente consistía en el centro de la ciudad, donde tenían lugar las decisiones políticas y judiciales, el comercio y los asuntos religiosos. Actualmente las ruinas nos permiten intuir dónde se situaban algunos de los templos y edificios más emblemáticos.

Aquí recomiendo hacer la visita guiada para que nos expliquen bien en qué consiste cada monumento y ruina, pues la mayoría son altares dedicados a las antiguas deidades.

El Castillo y el Puente Sant’Angelo

A pocos metros del Vaticano encontramos este castillo, el cual alberga las cenizas del emperador Adriano. Ha sido escenario de muchas películas, como Ángeles y Demonios, basada en la novela de Dan Brown.

Frente a él se sitúa uno de los puentes más bonitos de Roma, que cruza el río Tíber. Las estatuas de los diez ángeles que lo adornan fueron diseñadas por un joven Bernini de tan sólo 17 años. El mismo grabo dos de las esculturas, que fueron requisadas y pueden verse ahora en la iglesia de Sant’Andrea delle Frate, también en Roma.

La entrada al Castillo ronda los 10 euros.

Monumento a Víctor Manuel II o Altar de la Patria

Conmemora la unificación de Italia, que fue llevada a cabo por Vittorio Emmanuel II en 1871, proclamando Roma la capital. Aquí podemos encontrar también la llama eterna al soldado desconocido, instaurada tras la Primera Guerra Mundial.

La entrada es gratuita y en el interior pueden verse uniformes y armas utilizados por los militares romanos en diferentes guerras.

Catacumbas

Kilómetros y kilómetros de galerías subterráneas que sirvieron como cementerios cuando los cristianos eran perseguidos. La ley prohibía enterrar a los difuntos dentro de la ciudad, por lo que todas las catacumbas se encuentran a las afueras de Roma. Tan sólo cinco están abiertas al público; si quieres más información o contratar un tour haz click aquí.

Bocca della Verità

La Boca de la Verdad es una de las atracciones de Roma más conocida. En la puerta de la iglesia donde se encuentra, descubrirás una larga fila de turistas esperando turno para sacarse una foto. Se trata de una enorme cara de hombre tallada en mármol blanco que se supone muerde la mano de aquel que miente.

La entrada a la iglesia es de 2 euros.

Panteón de Agripa

Este edificio fue denominado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1980. En el centro de la cúpula hay un ventanal redondo abierto, a través del cual entra luz al interior de la construcción. También entra la lluvia, por lo que el centro del suelo es hasta 30 cm más alto que en los laterales, de manera que así el agua puede fluir hacia el exterior.

Las medidas del Panteón son las mismas de diámetro que de altura, de manera que en el interior se dibujaría una esfera perfecta.

El día de Pentecostés, durante la celebración, derraman desde lo alto de la cúpula pétalos de rosa para simbolizar la llegada del Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego ante los apóstoles.

La entrada es gratuita.

Piazza Spagna

La plaza España cuenta con una hermosa escalinata de 135 peldaños, que en más de una ocasión ha sido utilizada para desfiles de moda de famosas marcas. Via Condotti, la calle que nos lleva hasta la plaza, es conocida por ubicar exclusivas tiendas de moda.

¿Y quién construyó la Fuente de la Barcaza, situada en el centro de la plaza? También Bernini.

Piazza del Popolo

En esta plaza podemos encontrar otro de los obeliscos, el más grande de todos ellos, con 24 metros de altura (36 m. con la base). Las tres calles que salen de la plaza hacia el centro de la ciudad (Via Corso, Via Ripetta y Via Babuino) están llenas de restaurantes y bares para todos aquellos que quieran darse un capricho. Tanto en la plaza como en las calles que llevan hacia Piazza Spagna es frecuente encontrar espectáculos callejeros.

El ojo de la cerradura

En la Colina del Aventino, cerca de la Bocca della Verità, se encuentra una villa que pertenece a la Orden de los Caballeros de Malta, rodeada por el Jardín de los Naranjos. En una puerta verde con el número 3 encontrarás una cerradura. Una de las vistas más impresionantes de Roma se esconde tras ella: sólo puede verse la Cúpula del Vaticano.

Dónde comer

Hay muchas más cosas que visitar, pero una de las cosas más interesantes que se puede hacer en Italia es comer. La pizza y la pasta son los platos más conocidos, sin embargo, hay muchos guisos, aperitivos y postres deliciosos. Aunque no sean los productos más típicos de Roma, les recomiendo probar “i cannoli siciliani”, un dulce a base de queso crema, y los “arancini”, unas bolas de arroz fritas rellenas con algún guiso. Si quieren probar buenos restaurantes, aquí les dejo las recomendaciones de un amigo italiano que conoce muy bien Roma:

Con un tour y evitando filas, Roma se puede visitar en cuatro o cinco días. Piensa que para acceder a los museos vaticanos pueden esperar entre dos y tres horas formados para entrar… Yo recomiendo hacer dos tours: Roma de día, para conocer la ciudad y visitar los monumentos, y Roma de noche, para apreciar la belleza de los edificios iluminados y la ciudad en calma.

Si tienen más tiempo, no duden en bajar hasta Nápoles para conocer el auténtico sabor de la pizza italiana y magnificarse con las vistas panorámicas del mirador  de la ciudad a los pies del Vesubio.