Conoce Puebla, la ciudad de los ángeles

Puebla es una de las ciudades más bonitas de la república mexicana.

Y no sólo para pasear. En Puebla tienes muchos lugares emblemáticos e históricos que fueron de gran relevancia para entender por qué México es lo que es hoy día. Desde la batalla de Puebla (5 de mayo de 1862) acontecieron sucesos que dieron por fin libertad al pueblo mexicano que durante años había sido ocupado por las tropas francesas; si bien las tropas mexicanas eran mucho más pequeñas en número, aquel 5 de mayo fue clave para que en 1867 las tropas de Napoleón III se retiraran y regresaran a Europa. Igualmente hay que tener en mente la batalla de 1910, en la cual los hermanos Serdán conspiraban contra Porfirio Díaz.

Puedes hacer un recorrido guiado por los túneles y los fuertes de Puebla para comprender mejor todo lo relativo a estos acontecimientos y la importancia de estos túneles. El acceso en el mismo día a los dos túneles cuesta $26 MXN, y las vistas desde los fuertes, al final del túnel, ofrece una maravillosa panorámica de la ciudad. También puedes llegar a los fuertes desde el teleférico.

Además de los acontecimientos de guerra, Puebla es conocida también como “la ciudad de los ángeles” pues la leyenda cuenta que la metrópoli fue trazada por ellos. Se dice que los ángeles, tirando de cordeles de oro y plata, trazaron las calles de la ciudad de Puebla en el sitio indicado por Dios. Fray Julián Garcés, obispo de la ciudad de Tlaxcala, dijo soñar repetidas veces con un valle donde cruzaban tres ríos con árboles y montañas al cual bajaban los ángeles desde el cielo para trazar lo que debía convertirse en la ciudad que hoy es.

La catedral es uno de los edificios más emblemáticos de Puebla. La torre norte es la única con campanas, diez en total, incluyendo la del reloj. La más grande de esas campanas es la llamada Santa María de la Concepción y en ella se encuentra grabada la inscripción En tu concepción, Virgen, fuiste inmaculada. Ora por nosotros. La leyenda cuenta que fueron los mismos ángeles quienes subieron esta campana, pues después de 30 días los hombres que trabajaban en la construcción no encontraron forma de hacerlo, pues su peso es de más de ocho toneladas. Una noche, mientras el guardia dormía, visualizó en sueños cómo unos ángeles bajaron del cielo para subir la campana. En la mañana siguiente se escuchó el repique y vieron que la campana ya estaba en la torre. De igual manera, el atrio de la catedral está decorado por 58 ángeles que custodian el santo lugar.

Al tratarse de una ciudad colonial en la que durante años convivieron españoles y franceses, es fácil encontrar influencias de estos dos países en las arquitecturas e incluso en la comida. Si paseas por las calles del centro, podrás ver edificios donde destacan los colores pastel, las decoraciones pomposas de los balcones y frisos.

La religión católica está muy presente en esta ciudad. Otra de los lugares que no puede faltar en nuestra visita a Puebla es la capilla del Rosario. Fue promovida por los dominicos, quienes además de dar culto a la virgen, también facilitaban la enseñanza del rezo del rosario. La palabra “suntuosidad” se queda corta para describir esta capilla. Los relieves, los retablos, las paredes, columnas y detalles… todo es dorado. De esta forma exaltaban su devoción religiosa cuando fue construida en el siglo XVII. La capilla está decorada con estuco y recubierta con láminas de oro de nada menos que 24 quilates.

Además en Puebla puedes encontrar la primera biblioteca pública de América. Así es, la biblioteca Palafoxiana recibe su nombre del obispo Palafox y Mendoza, quien donó –con la estricta condición de que estuviera abierta a todas aquellas personas que quisieran estudiar y no sólo a obispos y clérigos- 5.000 volúmenes de su biblioteca personal. Ahora la biblioteca cuenta con más de 45.000 libros antiguos. Una auténtica preciosidad para los amantes de las letras.

Puebla cuenta con muchos museos, como el Museo del Amparo, donde puedes encontrar desde vestigios prehispánicos hasta arte contemporáneo, el Museo Internacional del Barroco, el Museo de la No Intervención Fuerte de Loreto, el Museo de la Revolución Mexicana, el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos, etc.

Desde la estrella de Puebla podrás ver los puntos más interesantes de la ciudad. En la noche está iluminada, de manera que las vistas cambian mucho. El recorrido completo dura aproximadamente media hora y cuesta $230 MXN.

Sin embargo, además de todas estas cosas que puedes ver y recorrer por la magnífica ciudad de los ángeles, mi lugar favorito es el llamado Callejón de los sapos. Es una callecita pintoresca llena de puestos de artesanía, tiendas de artículos de segunda mano y pequeños bares. Se localiza en el centro de la ciudad y se cuenta que su nombre se debe a que cuando llovía, debido a que Puebla está construida entre ríos y un lago, esa zona se llenaba de estos animalillos. Durante tu visita puedes aprovechar para pasar por aquí a tomar una cerveza, descansar y comprar algunos recuerdos.

Más cosas que no puedes perderte de Puebla

Otra de las cosas que no puedes pasar por alto es la comida de Puebla. Es un pecado ir hasta allí y no engordar unos kilos. Muchos de los platillos más conocidos internacionalmente provienen de este estado, como los chiles en nogada, típicos del 15 de septiembre, el mole poblano, las rajas poblanas, y otros muchos sólo los podrás encontrar aquí, como los tacos árabes, las cemitas o las chalupas. Si quieres saber más sobre la gastronomía de Puebla, puedes leer este artículo:

10 platillos que tienes que probar en Puebla.

 

 

En cuanto a otros lugares de interés cercanos a la ciudad de Puebla, recomiendo mucho visitar estos dos:

De igual manera, si te gustan las leyendas prehispánicas, lee este post sobre los volcanes que rodean la ciudad de los ángeles:

Viajera incansable.

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