5 motivos por los que debes conocer Atenas, la capital griega

Creo que no hace falta dar motivos de por qué elegimos conocer Atenas durante nuestro viaje por Europa de casi un mes. Las tres moríamos de ganas de conocer la Acrópolis. Además, y creo que coincidimos las tres, fue uno de los sitios donde mejor comimos, desde la noche que llegamos hasta el vuelo al siguiente destino (totalmente recomendado volar con Aegean). Su gente, su comida, su historia, sus monumentos… Motivos no faltan para visitar esta maravillosa ciudad, ¿te faltan motivos? Sigue leyendo:

1. La comida griega. Yo lo reconozco, es mi mentalidad de gorda, pero soy de las que van a un sitio y tienen que probar la comida típica. Burger King, McDonalds, Starbuks y demás cadenas comerciales se quedan totalmente fuera de mi lista (exceptuando para conseguir Wi-Fi ¡¡DATO IMPORTANTE, ya que puedes conectarte gratuitamente desde cualquier local 😉 !! En lo que estamos: comida. El gyros es su plato más conocido internacionalmente; pan de pita, carne, ensalada, patatas fritas (sí, dentro de lo que es el sandwich) y salsas. Sobra decir que la salsa de yogurt es un espectáculo. El queso feta everywhere, en las ensaladas, en las guarniciones, en salsa, en TODO. Gracias, queso feta, por existir. Las ensaladas con todos los sabores mediterráneos, desde la variedad de lechugas, los quesos, las olivas, las hortalizas… con aderezos de yogurt o aceite de oliva. Uno de los platos fuertes más conocidos es la musaka, una lasagna que en lugar de ocupar pasta, lleva berengena y el relleno puede ser tanto de carne como de verduras; un imprescindible para los que les gusta comer rico y sano. Además todos los dulces y el café…  Los postres, en su mayoría de origen turco, son especialmentedulces, ya que entre los ingredientes más utilizados se encuentra la miel y los frutos secos.

2. La maravillosa y espectacular Acrópolis. Sin duda es el mayor atractivo de la ciudad. Todo un espectáculo y, afortunadamente para todos aquellos que presenten su credencial de estudiante, la entrada es TOTALMENTE GRATIS. Los templos dedicados a Zeus, Atenea, el Erecteión las cariátides, el teatro e Dionisos… Y, ¿sabes qué? ¡Hay red Eduroam en la cima! Todos los estudiantes universitarios europeos podrán conectarse gratuitamente a la red Wi-Fi utilizando su correo de la universidad. Haz un vídeo en directo mostrando los principales templos de la ciudad de los dioses y todo el valle donde se encuentra Atenas, llénate de una de las ciudades más importantes culturalmente e imagina lo que debió ser vivir en aquella ciudad tantos siglos atrás, cumbre de lo que hoy en día somos.

3. Los monumentos y las calles del centro de Atenas. Como pasa con Roma, en Atenas basta con caminar para encontrarse un monumento, una fuente, un edificio o una iglesia que al instante querrás fotografiar. En la plaza Sintagma encontrarás el Ayuntamiento, el monumento al soldado desconocido, el hotel Grande Bretagne, etc. La mezquita otomana (1759). Se ubica en la plaza Monastiraki y, aunque su interior es pequeño, es muy bonita, tanto por dentro como por fuera. Estadio Panathinaikó está construido por completo de mármol blanco a partir de un estadio griego situado en ese mismo lugar; es uno de los estadios de atletismo más antiguos de mundo y aquí se dio lugar la Primera Edición de los Juegos Olímpicos (1896).

4. Las islas griegas. Mikonos, Lesbos, Santorini, Creta, Rodas, Corfú… Más de 2.000 islas (apenas 200 están habitadas) que se pueden visitar de manera individual o con un crucero para recorrer varias. Los colores blancos para evitar el calor, las playas mediterráneas, los olores a mar, el sonido relajante de las olas y la rica comida con pescados y frutas frescas harán que esta experiencia en Griega sea todavía más completa.

5. Las playas de Atenas. Llevábamos días caminando y necesitábamos un descanso. No íbamos a ir a ninguna de las islas, así que agarramos los bikinis y nos fuimos un día completo a la playa. Resultó que coincidimos con un montón de gente que hablaba español: una mexicana que vivía en Francia, un argentino que estaba viajando solo, un holandés que se alojaba en el mismo hostal que el argentino y nosotras tres. Si bien la playa no era la más bonita que he visitado, poder refrescarnos y salir de la ciudad, coincidir con gente agradable y compartir juntos una comida, hizo que el día mereciera completamente la pena.

Otro de los puntos a favor con los que me quedo de esta bonita y recomendada visita es el pequeño restaurante frente a nuestro alojamiento Airbnb; daba igual a qué hora nos despertásemos o a qué hora de la noche llegarámos, siempre nos atendían y servían comida. Mi más sincero agradecimiento a ese menú gyros + cerveza por 3 euros que nos salvó la noche que aterrizamos en esta bella ciudad.

Además, otra de las cosas que debes saber es que en esta ciudad también se ofrecen Freetour; es decir, puedes conocer gratuitamente los monumentos más emblemáticos y característicos ¡sin gastar un euro! Bueno, la propina que le quieras dar al chico o chica que te muestra su ciudad. Guías locales que hablan inglés y español y que, además, te indicarán cuáles son los platos típicos y dónde puedes encontrarlos a buen precio. No tienes excusa para no conocer esta ciudad, que además de ser una de las bellezas de Europa, es bastante económica.

 

Viajera incansable.

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